El paso fronterizo de Rafah, que conecta la Franja de Gaza con Egipto y que ha permanecido casi completamente cerrado desde mayo de 2024, evidenciaba signos de actividad el domingo. Esta reactivación sigue al anuncio de Israel de que los movimientos hacia y desde Gaza serían reanudados de forma limitada desde el lunes. Este movimiento representa un avance significativo en el marco del cese el fuego vigente entre Israel y Hamás.
Las autoridades israelíes declararon la reapertura del cruce como una prueba inicial para evaluar la viabilidad de aumentar la actividad en el punto fronterizo. La Agencia COGAT, encargada del control militar sobre la ayuda en Gaza, señaló que se están realizando preparativos para habilitar el paso y que el lunes comenzarían a transitar residentes de Gaza. Esta preparación ocurre a pesar de recientes ataques israelíes que causaron la muerte de al menos 30 palestinos, incluidos niños, según reportes del personal hospitalario. Este número representa una de las mayores cifras de víctimas desde la instauración del alto el fuego en octubre. El día previo a la reapertura, Israel acusó a Hamás de violar nuevamente la tregua establecida.
Nicolay Mladenov, director ejecutivo de la comisión de paz de la ONU para Gaza, hizo un llamado a través de la red social X para que las partes involucradas mantengan moderación y continúen respetando el alto el fuego. Su oficina está trabajando con el comité palestino designado para supervisar Gaza con el objetivo de encontrar mecanismos que eviten futuros conflictos. Destacó que la cooperación plena de todos los involucrados es esencial para lograr ese propósito.
El paso de Rafah, considerado por los palestinos como la principal puerta al mundo exterior, ha estado cerrado mayormente desde mayo de 2024 cuando israelíes tomaron control del cruce. Inicialmente, el paso permitirá el tránsito de un número reducido de personas y no se habilitará el paso de mercancías. Se estima que alrededor de 20.000 palestinos —niños y adultos— requieren atención médica especializada y están a la espera de salir a través de Rafah, mientras que miles de residentes fuera del enclave desean regresar. Sin embargo, Zaher al-Wahidi, jefe del departamento de documentación del Ministerio de Salud en Gaza, indicó que aún no se han informado los detalles para iniciar dichas evacuaciones médicas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que la salida diaria autorizada será de 50 pacientes, acompañados por dos familiares cada uno. De manera paralela, se permitirá el ingreso diario de unas 50 personas que habían salido anteriormente durante la guerra. El proceso de tránsito estará sujeto a evaluaciones por parte de Israel y Egipto, con supervisión de agentes de patrulla fronteriza de la Unión Europea. Si esta fase resulta exitosa, se espera incrementar gradualmente el volumen de viajeros.
En otro frente, el Ministerio de la Diáspora de Israel informó sobre sus esfuerzos para poner fin a las operaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Gaza. La interrupción de las actividades del grupo humanitario persiste tras la suspensión desde diciembre del año anterior debido a la negativa a cumplir con los requisitos de registro impuestos por Israel. Entre dichas condiciones, se exige la entrega de listas de empleados locales, algo que MSF señala pondría en riesgo a su personal palestino.
El ministerio comunicó que MSF cesará sus operaciones y se retirará de Gaza para el 28 de febrero de 2026. Aunque la organización no respondió de manera inmediata, reafirmó en X que la decisión de no divulgar listas de empleados locales es definitiva. MSF es una de más de veinte organizaciones humanitarias cuya actividad fue restringida en Gaza por Israel conforme a los nuevos requisitos, diseñados con el argumento oficial de evitar infiltraciones de grupos armados dentro de las ONG.
Las organizaciones independientes advierten que estas medidas son arbitrarias y que las prohibiciones impactarán negativamente a la población civil que requiere asistencia humanitaria urgente. MSF ha subrayado que esta decisión tendrá consecuencias críticas para sus servicios, los cuales incluyen financiamiento y personal internacional para seis hospitales, operación de dos hospitales de campaña y ocho centros de atención primaria, así como clínicas y puntos médicos. Además, administran dos de los cinco centros de estabilización para niños con desnutrición severa en Gaza.
El domingo, en el cruce de Rafah, agentes de seguridad palestinos ingresaron por la puerta egipcia para unirse a una misión de la UE encargada de supervisar los movimientos de entrada y salida. También se observó el tránsito de ambulancias por el acceso egipcio. La reapertura del paso forma parte de la fase progresiva en el cumplimiento del alto el fuego mediado por Estados Unidos en 2023, que entró en vigor el 10 de octubre.
Antes del conflicto, Rafah era el principal punto de paso para entradas y salidas de Gaza, aunque este territorio posee otros cuatro cruces limitados mayoritariamente por Israel. La ocupación y cierre del cruce por parte de tropas israelíes en mayo de 2024 se justificó como parte de medidas para combatir el contrabando de armas por parte de Hamás. Hubo breves aperturas para evacuaciones médicas en 2025 durante cese de hostilidades temporales. A pesar de reticencias previas de Israel para reabrir el paso, la recuperación reciente de los restos de un rehén abrió paso para el avance en esta materia.
Según el acuerdo vigente, el ejército israelí mantiene control sobre la zona comprendida entre el cruce de Rafah y el área habitada mayoritariamente por palestinos. Por su parte, Egipto insiste que el paso debe estar disponible para entradas y salidas, asegurando que no sea utilizado para forzar desplazamientos de palestinos fuera del enclave. Tradicionalmente, tanto Israel como Egipto han evaluado a los palestinos que solicitan cruzar.
El alto el fuego detuvo más de dos años de conflicto activo que comenzó con un ataque de Hamás en el sur de Israel en octubre de 2023. La primera etapa del acuerdo contempla el intercambio de todos los rehenes retenidos en Gaza por palestinos detenidos en Israel, incremento de la ayuda humanitaria y retirada parcial de tropas israelíes. La segunda etapa apunta a desafíos mayores, incluyendo la formación de un comité palestino para gobernar Gaza, el despliegue de una fuerza internacional de seguridad, el desarme de Hamás y acciones para iniciar la reconstrucción del territorio.